27 enero 2026

Escuela CR: DIA 7: SISTEMA RWR (F-1CE) y Contramedidas [Mirage F1]

Hoy continuamos avanzando en la Escuela Combat Ready del Mirage F1 y entramos en uno de los capítulos más importantes de todo el curso: la autoprotección del avión, es decir, el uso del Radar Warning Receiver (RWR) y del sistema de contramedidas AN/ALE-40, junto con técnicas de supervivencia reales para evitar ser derribados. Este día es fundamental porque el Mirage F1 es un avión clásico, sin ayudas avanzadas: si no entiendes lo que te está iluminando, y no sabes reaccionar con las técnicas adecuadas, vas a durar muy poco en combate. Hoy aprenderemos a evitar eso.


El alertador del Mirage F1 CE: cómo trabaja realmente
El sistema de alerta radar del Mirage F1 CE es sencillo, incluso rudimentario si lo comparamos con los receptores modernos, pero cumple con su función básica: avisar al piloto de que algún radar ha comenzado a interesarse por él. El panel proporciona una advertencia sonora y visual de carácter omnidireccional y, mediante las flechas rojas del panel, indica el sector aproximado desde donde llega la amenaza. No ofrece una identificación precisa ni pretende hacerlo; simplemente informa de que algo te está iluminando y desde qué lado debes empezar a preocuparte.

Según especifica el manual en la página 103, este alertador es capaz de reconocer tres tipos de emisiones: el clásico radar de pulso dirigido en modo de seguimiento, el modo TWS —donde el radar sigue rastreando mientras mantiene vigilancia— y la señal continua “CW”, asociada normalmente a la fase terminal de guiado de un misil tierra-aire o aire-aire de tipo semiactivo. Esta última es la más crítica: cuando aparece esa luz, significa que alguien ha pasado del interés a la intención.

Ahora bien, es importante comprender las limitaciones del sistema. No te indica la distancia al radar, ni la naturaleza exacta de la plataforma que te apunta. Tampoco memoriza amenazas ni las clasifica, y desde luego no avisa del lanzamiento de un misil. Solo muestra lo que detecta en ese instante: un sector y un tipo de señal. Además, si varias emisiones coinciden, el alertador puede saturarse con facilidad. Con este equipo, el piloto del F1 debe suplir con criterio y técnica todo lo que el propio avión no puede decirle.


El sistema de contramedidas AN/ALE-40
Para complementar ese alertador tan austero, el Mirage F1 CE monta un dispensador AN/ALE-40, encargado de lanzar chaff y bengalas. Su manejo es muy directo y también aparece descrito en el manual (páginas 100 a 103). El piloto puede elegir entre tres modos: lanzamiento único, ráfaga o programa.

En el modo SGL, el avión expulsa un solo cartucho —ya sea chaff o bengala, dependiendo de lo que tengamos seleccionado—. Es útil para situaciones puntuales en las que una pequeña descarga es suficiente para romper una adquisición inicial.

El modo MULT permite lanzar una ráfaga compuesta por varios cartuchos separados por un intervalo fijo. Esta ráfaga se configura en tierra: el programador determina cuántos cartuchos incluirá y cuál será el ritmo entre ellos. En vuelo, al pulsar el botón, el avión ejecuta ese patrón de forma automática.

Finalmente, el modo PRGM repite la ráfaga anterior varias veces, espaciando cada repetición según lo que se haya configurado previamente. Es el modo pensado para maniobras evasivas prolongadas o cuando necesitamos un flujo constante de contramedidas mientras ejecutamos un viraje defensivo o un descenso agresivo.

Técnicas reales de autoprotección: cómo sobrevivir en un avión clásico
Esta parte no aparece en el manual, pero es esencial. El Mirage F1, por su naturaleza y por la época en la que fue diseñado, exige que el piloto tenga muy claras las técnicas básicas de supervivencia frente a radar y misiles. Sin ayudas modernas, la diferencia entre tomar la decisión correcta a tiempo o no hacerlo puede ser cuestión de dos o tres segundos.

Evasión frente a misiles infrarrojos
Cuando un misil infrarrojo entra en juego, las bengalas deben acompañarse siempre de una maniobra agresiva. La poscombustión ayuda a ganar energía, pero también aumenta tu firma térmica; por eso el giro debe ser inmediato y decidido, tratando de mover la zona caliente del motor fuera del campo visual del misil. Un par de bengalas bien espaciadas, combinadas con un cambio de plano y altitud, suelen ser más eficaces que soltar muchas sin modificar la maniobra.

Evasión frente a misiles guiados por radar
La defensa contra misiles SARH o radares doppler se basa en romper la velocidad radial. El piloto debe girar para colocar el emisor en el ala —en el sector de las tres o las nueve—. En esa posición, el radar enemigo te percibe como un objetivo con velocidad relativa prácticamente nula. Si se mantiene el viraje unos segundos y se acompaña con una ráfaga de chaff, las probabilidades de que el radar pierda el seguimiento aumentan notablemente. Es una técnica muy utilizada en cazas de tercera generación: simple pero extraordinariamente efectiva si se ejecuta con precisión.

Comprender el funcionamiento del radar doppler
El radar doppler discrimina los ecos que no cambian su distancia de forma apreciable. Si el avión se mueve perpendicularmente al emisor, su velocidad radial cae prácticamente a cero. Es lo que se conoce como “notching”. Al entrar en esta zona, el radar puede confundirte con el ruido de fondo, perdiendo el seguimiento y dejando al misil sin guía. No es infalible, pero es el recurso estándar cuando no dispones de electrónica avanzada.

El terreno como aliado
En zonas montañosas o cuando vuelas bajo, el terreno puede ser tu mejor defensa. Si notas que un radar terrestre ha iniciado el seguimiento, un descenso rápido para colocar una colina, una ladera o cualquier relieve entre tú y el emisor rompe la línea de visión de inmediato. El radar no puede seguir lo que no ve. Este tipo de evasiva, conocida como “terrain masking”, tiene una eficacia muy alta en aviones como el F1, especialmente cuando el terreno acompaña y permite desaparecer detrás de un obstáculo natural.

Cuando aparece la señal CW
La luz de “CW” es la más seria de todas. Significa que el radar ha pasado a iluminarte de forma continua para guiar un misil. En ese momento no hay tiempo para dudas: hay que entrar en un viraje defensivo hacia el sector de las tres o las nueve, expulsar chaff de forma sostenida y perder altitud con un descenso firme. Cada segundo que se retrasa la maniobra reduce drásticamente tus opciones de sobrevivir al lanzamiento.

Si el radar está por encima
Cuando el radar enemigo te observa desde arriba, la capacidad del terreno para ayudarte disminuye. En estos casos, la defensa pasa por un descenso agresivo acompañado de ráfagas de chaff y la entrada en un viraje de notching tan pronto como sea posible. El objetivo es obligar al radar a atravesar cap